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Después de pasar la mañana en Brujas (QUÉ VER EN BRUJAS EN UN DÍA), el segundo día de nuestra escapada a Brujas y Bruselas, tomamos un tren hasta esta última ciudad, para conocer en 24 horas todo lo que podía ofrecer la capital de Bélgica.

Fuimos desde nuestro B&B de Brujas (B&B GIOVANNI & GIOVANNA) hasta la estación. Teníamos los horarios de los trenes apuntados y nos colocamos en el anden adecuado, pero llegó la hora y no pasaba ningún tren, la gente empezó a irse, nosotros no teníamos información, así que entré en la web de trenes Belgian Rail  y indicaba que se había cancelado y que el nuevo salía por otra vía. Así que nos fuimos corriendo para allí.

 

NOTA: Explico esto para que en tu viaje a Bélgica tengas la web de la empresa de trenes muy a mano para evitar problemas.

 

El tren salió más tarde de lo que teníamos previsto, así que al llegar a Bruselas tuvimos el tiempo justo para ir a nuestro hotel (BEDFORD HOTEL & CONGRESS CENTRE) a dejar el equipaje, salir a comer por el centro de la ciudad y a las 16:30 ir hacia la Grand Place porque allí habíamos contratado un tour gratuito de 2,5 horas para conocer la ciudad. Teníamos solo 24 horas para disfrutar de la ciudad y estos tours son muy útiles en estos casos.

 

 

RUTA de 24 horas en Bruselas

 

 

 

Free Tour de 2:30 horas

Llegamos a la hora prevista a la Grand Place y allí estaba la chica de Buendia Tours y unas 30 personas más. Esto ya no me gustó porque al ir tanta gente era difícil escuchar las explicaciones y todo iba más lento, pero claro al ser gratuito (pagas lo que consideres al finalizar la ruta) no me iba a poner exquisita.

 

El tour pasaba por los principales lugares turísticos de la ciudad por lo que conocimos todos estos lugares:

 

Grand Place

La Grand Place es el centro histórico de Bruselas y uno de los lugares más concurridos de la ciudad.

 

Esta plaza empezó a crearse en el siglo XV con la construcción de un mercado y varias casas gremiales (que aun se pueden identificar por su fachada). Luego se sumaría el Ayuntamiento, el edificio que preside la plaza y que con sus 96 metros sobresale del resto de edificios.

 

La construcción de campanarios, ayuntamiento,… era en muchos casos una competición entre ciudades para demostrar su poder económico, y el Ayuntamiento de Bruselas es un claro ejemplo, se construyó por partes y si te fijas verás que la torre no está centrada en el eje de la misma. Según cuenta la leyenda, el arquitecto se suicidó tras ver que el edificio no estaba centrado.

 

 

Manneken pis

Se trata de una estatuilla de bronce realizada en el S. XVII y encarna a la perfección el espíritu rebelde de los bruselenses. En su día, el Manneken Pis era una fuente más que abastecía de agua a Bruselas. Sin embargo, a día de hoy, ha dejado de ser una simple figura para convertirse en el símbolo de Bruselas.

 

Existen muchas leyendas sobre el niño meón símbolo de Bruselas, se dice que el modelo fue un muchacho que orinó sobre una antorcha con la que las fuerzas enemigas pretendían incendiar la ciudad, otra historia habla de que un ciudadano perdió a su único hijo durante unas fiestas y no lo encontró hasta cinco días más tarde, orinando, pero hay muchas más, sólo debes buscar en Internet 😉

 

La Place du Grand Sablon

Es el lado más tradicional de Bruselas. Está llena de restaurantes donde comer algo a todas horas, galerías de arte y tiendas de chocolate. Además, esta plaza es perfecta para los amantes de las antigüedades, ya que los fines de semana a partir de las 9h se organiza un pintoresco mercadillo que reúne sobre todo objetos de plata y libros.

 

 

Palacio de justicia

Es impresionante, enorme, se ve desde la Place Royal. Es más grande que la Basílica de San Pedro de Roma y sigue siendo uno de los edificios de piedra más grandes del planeta. El edificio está apuntalado desde hace muchos años, según me enteré es porque es tal su peso que la zona dónde se sitúa no puede soportarlo.

 

 

Conservatorio Real

En actividad desde el Primer Imperio Francés (1813), el Conservatorio real de Bruselas lleva este nombre desde 1832 y es desde entonces la más alta escuela musical y teatral de Bélgica.

 

Place du Petit Sablon

La plaza está vallada y rodeada de 48 estatuas de bronce, que representan a cada uno de los antiguos gremios medievales (albañiles, cerveceros, escultores, pizarreros…). Desde esta plaza hay una buena perspectiva para fotografiar la Iglesia de Notre-Dame du Sablon.

 

Palacio Real

Ubicado en la zona alta de Bruselas es el emblema de la parte más señorial de la ciudad, a escasos minutos de la Grand Place, Palacio de Justicia o el barrio del Sablón. Sólo puede visitarse de finales de julio a septiembre, pero vale la pena verlo por fuera.

 

 

Plaza albertina, mont des arts

Es uno de los mejores miradores de la ciudad, si se visita en días despejados, ofrece una de las mejores panorámicas de Bruselas, podrás contemplar los principales monumentos de la ciudad: la Grand Place y su torre del ayuntamiento, la catedral e incluso el Atomium.

 

 

 

Catedral de San Miguel y Santa Gudula

Es uno de los edificios más emblemáticos del estilo Gótico en Bélgica. De la fachada exterior destacan sus dos torres simétricas de 65 metros de altura.

 

El interior de la catedral es muy lujoso y cargado, todo lo contrario a lo que podríamos esperar de las sobrias iglesias góticas. Nosotros llegamos cuando ya habían cerrado y no pudimos entrar (entramos al día siguiente).

Entrada: gratuita

Horario:

  • De lunes a viernes: de 7:00 a 18:00 horas.
  • Sábados: de 8:30 a 18:00 horas. (Visitas hasta las 15:30 horas).
  • Domingos: de 8:30 a 18:00 horas. (Visitas hasta las 14:00 horas).

 

Acabamos sobre las 19 horas. La ruta era muy buena pero no me gustó nada la guía, hizo la ruta muy aburrida y de la treintena de personas que empezamos acabamos unas 10. Si volviese buscaría otro tour gratuito o con pago estipulado, que al fin y al cabo acabas pagando lo mismo.

 

Una vez acabamos continuamos recorriendo otros lugares de la ciudad:

 

palacio de la Bolsa

Es uno de los emblemas más reconocibles de la capital europea. Sus enormes escaleras suelen ser un transitado punto de encuentro para turistas o residentes, hasta un lugar de concentraciones o de mercados de Navidad.

 

Jeanneke pis

La versión femenina del niño meón, Manneken pis se ha convertido en otro símbolo de Bruselas. La fuente esta situada entre los números 10 y 12 de la calle Impasse de la Fidélité. La historia de la niña meona es menos fantástica y más comercial que la del niño meón. Fue un encargo de un hostelero para promocionar su local en el año 1987.

 

 

 

Galerias St. Hubert

Estas galerías fueron construidas en 1846 por encargo del rey para proteger a los habitantes de Bruselas de la lluvia durante sus compras. Son un símbolo de Bélgica y fueron las primeras galerías comerciales de Europa. Dentro de las galerías no encontrarás marcas comerciales, sino tiendas especializadas y de lujo: chocolaterías, una champanoteca, joyerías, una guantería, tiendas de encajes, librerías…Todas las tiendas tienen un corte clásico.

 

 

 

 

Rue Neuve

Es la calle de las compras belgas por excelencia y situada cerca de todo, en el corazón de Bruselas. Es una gran zona para ir de compras, especialmente si estás buscando las marcas internacionales

Aquí decidimos que ya estaba bien de turismo por hoy, así que nos acercamos al centro a cenar y volvimos a nuestro hotel con un tranquilo paseo, estaba muy cerca del centro. Así acabamos nuestro segundo día en Bélgica, el que habíamos pasado mitad en Brujas y mitad en Bruselas.

 

 

Al día siguiente nuestro vuelo salía a las 18 horas hacia Barcelona por lo que teníamos bastante tiempo para seguir conociendo la ciudad. Como el día anterior habíamos conocido todo el centro de la ciudad este día lo dedicamos a conocer el Parlamento Europeo y el Atomium

 

 

Parlamento Europeo

Es una visita curiosa, ya que estás en Bruselas ¿por qué no acercarte a ese edificio que tantas veces por la tele? Esta situado en una zona algo alejada del centro con edificios acristalados.

 

 

Llegamos según lo previsto y esperamos los controles de seguridad, fue muy curioso porque había un grupo polacos ataviados con trajes típicos también pasando los controles con sus polainas y todo.

 

 

Una vez dentro, te dan una guía multimedia y vas hacia el parlamento, la visita dura unos 30 minutos y la verdad es que el lugar no impresiona nada, es un lugar bastante anticuado, supongo que con el ambiente de las reuniones la cosa cambiará.

 

Horario: 

  • Lunes  13:00 – 18:00
  • De martes a viernes 09:00 – 18:00
  • Sábado y domingo 10:00 – 18:00

Hay que estar un cuarto de hora antes de la visita en la puerta.

 

Como llegar:
  • Tren: la estación de Bruselas-Luxembourg es la más próxima al Parlamento Europeo
  • Autobús: líneas 22, 27, 34, 38, 64, 80 y 95.
  • Metro: las paradas más próximas son Maelbeek y Schuman en las líneas 1 y 5, y Trône en las líneas 2 y 6.

 

Tienes toda la información en la web del Parlamento Europeo. Ten en cuenta que los días que hay sesiones plenarias no se realizan visitas.

 

Des de aquí y en un trayecto bastante largo de metro, fuimos hasta el Atomium.

 

Atomium

El Atomium es uno de los símbolos emblemáticos de Bruselas. Con sus 103 metros de altura representa un átomo de hierro aumentado 200.000 millones de veces y fue totalmente renovado en 2005.

 

 

 

Decidimos no entrar porque la entrada cuesta 12€ y habíamos leído que lo bonito es el Atomium.

Volvimos hacia el centro para recoger nuestras cosas, comer e ir hacia el aeropuerto, pero antes paramos a ver el Zinneke Pis (Rue des Chartreux 35), el perro mestizo de Bruselas que pasea tranquilamente por las calles de la ciudad, eligiendo uno de sus postes para dejar su rastro. Este perro sin raza, resultado de los cruces, representa la esencia multicultural y multirracial de Bruselas.

 

 

También volvimos a pasarnos por la Catedral de San Miguel y Santa Gudula y esta vez pudimos entrar, nos encantó! y también volvimos a la Grand Place, nuestro hotel estaba muy cerca y la plaza tiene tanta vida que da gusto pasar a cualquier hora.

 

 

Durante estas 24 horas también aprovechamos para conocer los murales de cómic que podrás encontrar por toda la ciudad y que dan un encanto especial a muchas esquinas y rincones.

 

 

 

 

 

 

 

Espero que te haya gustado esta ruta intensa por la ciudad, creo que visitamos todos los imprescindibles, aunque no nos hubiera importado tener más tiempo que pasear con más tranquilidad.

 

Autor

Viajera del 84. Aunque mis padres siempre me llevaban al pueblo, yo devoraba las aventuras por el mundo de Willy Fog. Viajo porque me hace mejor persona y ahorro dinero en psicólogo y clínicas de belleza. Y aquí hablo de mis experiencias viajeras y os doy consejos para disfrutar al máximo de vuestros viajes.

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