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Amaneció un nuevo día en Islandia y hoy íbamos a hacer una actividad que nunca antes habíamos vivido en ninguno de nuestros viajes, y nos hacía especial ilusión, caminar por un glaciar además de conocer otros lugares increíbles en las proximidades de Vík.

Un día en los alrededores de Vík

Desayunamos en nuestra guesthouse (GUESTHOUSE GALLERI VÍK), nos despedimos de la mujer que había sido muy amable y fuimos hasta la famosa iglesia de Vík, fue nuestra primera parada del día. Situada en lo algo de una colina tienes unas vistas muy bonitas de la ciudad.

Tras una parada rápida, seguimos hasta el siguiente lugar del día, el parking del glaciar Sólheimajökull.

 

Caminata por el glaciar Sólheimajökull

Allí nos esperaba la empresa Mountain Guides con quien habíamos contratado la excursión a las 10 de la mañana. Nos acercamos nos presentamos, nos explicaron lo que haríamos, nos equiparon con crampones y un piolet a cada uno y empezamos la ruta.

 

 

La duración de la actividad es de unas 3 horas y de estas estás en el glaciar durante 2 horas aproximadamente, el resto es la explicación y trayecto caminando hasta el glaciar.

 

NOTA: si no quieres contratar una excursión puedes acercarte hasta la lengua del glaciar, pero no es recomendable hacerlo en solitario, podrías perderte o incluso tener un accidente sin disponer de ayuda, además de no tener del material adecuado.

 

La actividad consiste en un paseo por el glaciar en el que te explican cosas tan interesantes como: a qué se debe su formación, el comportamiento, su entorno y su impacto sobre la naturaleza, se conocen lenguas, cuevas, grietas,… como el glaciar es un elemento natural cada visita será diferente y verás cosas diferentes. ¡Una actividad muy recomendable! Te dejo algunas fotos:

 

Sobre las 13 horas acabamos la ruta por el glaciar Sólheimajökull y continuamos con el resto de visitas previstas en las proximidades de Vík.

 

Cascada Skógafoss

Llegamos directos del glaciar Sólheimajökull, y en el parking comimos al «estilo islandés» (en el coche, unos bocadillos fríos), y en pocos minutos iniciamos la visita.

En Skógafoss encontrarás la típica imagen de cascada islandesa de postal. El río Skoga discurre por las Tierras Altas hasta que se precipita por los acantilados desde una altura de 62 metros. Esta caída forma una preciosa cortina de agua de 25 metros de ancho, una estampa impresionante.

 

Tienes millones de fotos que hacer, de lejos, de cerca, con alguna perspectiva… nosotros nos acercamos para hacer fotos y nos mojamos con la brisa de la cascada, y nos encantó la sensación: estábamos en Islandia, en plena naturaleza y nos estábamos mojando con agua virgen, ¡increíble! Esta cascada es impresionante, además el día que la visitamos había un sol muy bonito y pudimos disfrutar de un arcoíris precioso.

 

 

Hay un camino de escaleras que asciende hasta lo alto de la cascada por su lado derecho. Se trata de una escalinata que combina tramos de madera y metal y que conduce hasta el lugar donde el agua de Skógafoss comienza a precipitarse, la subida por las escaleras es bastante dura (hay que subir por encima de los 62 metros de altura de la cascada, unos 20 pisos). Es bonito ver la cascada precipitarse desde arriba, pero al subir se pierde un tiempo importante y es bastante cansado, por lo que yo no lo recomendaría, pero todo depende de tus gustos 🙂

 


 

Kvernufoss waterfall

Una metros más allá y siguiendo con el GPS la dirección Museo Skogar, se encuentra la cascada Kvernufoss.

 

Hay que aparcar el coche justo en el final del camino, donde hay una valla para no pasar, y a partir de ahí caminar siguiendo el rio hasta la cascada. Para mi fue una caminata muy agradable, una zona super bonita, caballos islandeses, tranquilidad y una cascada impresionante.

 

Una visita muy recomendable, y poco concurrida, ya que como hay que caminar un rato hasta llegar, la gente prefiere no hacerlo.

 

Avión abandonado DC-3 – Solheimasandur Plane Wreck

 

Hace más de cuatro décadas, durante la Guerra Fría, un 24 de noviembre de 1973, este avión de las fuerzas aéreas norteamericanas se vio obligado a realizar un aterrizaje forzoso en la playa Sólheimasandur, en la costa sur de la isla. Afortunadamente, toda la tripulación sobrevivió tras el impacto y el avión fue abandonado (recuperarlo era muy caro), quedando el fuselaje a merced de las inclemencias del tiempo islandés, así se generó un enigmático paisaje post-apocalíptico en medio de una desértica playa de arena negra que ahora se puede visitar.

 

Para llegar al avión hay que dejar el coche en el parking, junto a la Ring Road, y caminar durante 40 minutos y otros 40 minutos de vuelta a paso ligero, que se dice pronto, por un camino de arena negra. No hay que hacer un gran esfuerzo físico pero es bastante cansado y más, si como nosotros hay viento, ya que no hay nada que te proteja durante la caminata.

 

El lugar me gustó, pero te recomendaría visitarlo a primera hora de la mañana, nosotros fuimos sobre las 17-18 horas y nos encontramos con muchísima gente, el camino de 40 minutos parecían las ramblas de Barcelona y en el avión no tuvimos posibilidad de poder hacer fotos sin gente. Un lugar que podría ser muy místico era bastante una feria de pueblo: gente haciendo el pino, saltando, unos novios, gritos,…

Dirección GPS: Sólheimasandur Parking. No esta marcado en ningún cartel, el lugar está entre la salida 221 y 222 de la Ring Road.

 

Acantilado de Dyrhólaey

Dyrhólaey es una formación rocosa, de unos 120 metros de longitud, y que tiene un curioso arco creado por la erosión marina de forma natural.

 

Para llegar hay que subir un camino bastante empinado de tierra (creo que no todos los coche pueden subir a este lugar por lo que te recomiendo que leas nuestro post ALQUILAR COCHE Y CONDUCIR EN ISLANDIA), allí hay un parking y puedes pasar por la zona con total tranquilidad, aunque por seguridad el acceso a Dyrhólaey está cerrado y deberás disfrutarlo desde la distancia.

 

Me gustó este lugar, la formación rocosa es increíblemente grande y desde la altura pudimos ver un atardecer precioso, un lugar muy recomendable.

 

Se dice que Islandia es el lugar del mundo donde puedes vivir las 4 estaciones del año en un solo día y tras nuestra visita a Dyrhólaey creo que es cierto, salimos de la zona, tomamos de nuevo la ring road y empezó a granizar… what? fueron 3 minutos pero me pareció súper curioso… luego siguió el tiempo tal y como estaba!

 

Reynisfjara

Nuestra siguiente parada fue Reynisfjara una playa de arena negra acompañada de una formación enorme (tienen 66 metros de altura) de columnas basálticas.

 

 

Desde esta playa se tiene una visión impresionante del arco de Dyrholaey y los tres trolls (Reynisdrangur). Sobre Reynisdrangur cuenta la leyenda que 3 trolls intentaron sacar del agua un barco de 3 mástiles antes del amanecer pero no lo consiguieron y que al salir el sol quedaron convertidos en piedras, como los que vemos hoy en día.

 

 

 

Tras esta visita, ya oscureciendo fuimos hasta Vík, donde teníamos el alojamiento para esta noche (NUESTRO ALOJAMIENTO EN VÍK – GUESTHOUSE CARINA). Nos duchamos, cenamos al estilo islandés (algo caliente del microondas de la guesthouse) y preparamos todo para seguir la ruta al día siguiente por Islandia (NUESTRA RUTA DE VÍK A GERDI – ISLANDIA), un lugar que nos estaba enamorando.

 

 

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Autor

Viajera del 84. Aunque mis padres siempre me llevaban al pueblo, yo devoraba las aventuras por el mundo de Willy Fog. Viajo porque me hace mejor persona y ahorro dinero en psicólogo y clínicas de belleza. Y aquí hablo de mis experiencias viajeras y os doy consejos para disfrutar al máximo de vuestros viajes.

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