En este post te hablaré de una de las experiencias más especiales de mi vida, vivir 3 días y 2 noches en un barco en la selva de Borneo, solos, nosotros dos y la naturaleza, ¿estás preparado para empezar?

 

Voy a empezar diciendo (creo que ya lo he dicho en algún post anterior) que conocer los orangutanes de Borneo en primera persona fue el motivo por el que me decidí que quería visitar Indonesia, y la experiencia fue mucho mejor de lo que esperaba.

 

Cuando le dije a #ElCámaraResignado que quería ir a Indonesia y el motivo era estar 3 dias en un klotok en plena naturaleza con orangutanes esta fue la conversación (dramatización):
– Nuria: Quiero conocer orangutanes en Borneo, este verano iremos a Indonesia
– #ElCámaraResignado: ¿tu?, pero si te dan miedo los animales.
– Nuria: yaaa, pero son tan bonitos…
– #ElCámaraResignado: pero si en Tailandia dormimos en una cabaña de madera y no dormiste en toda la noche por los ruidos de los animales y subías los pies en la cama porque te pensabas que había bichos.
– Nuria: ya, pero he cambiado, he madurado y tengo más ganas de hacerlo que miedo (cara del gato de Shrek). 
#ElCámaraResignado no me hizo mucho caso porque pensaba que se me pasaría la emoción por conocer orangutanes…

 

Y llegó el momento de comprar los billetes a Indonesia y los compré, empecé a preparar el viaje y coloqué en el planning los 3 dias de klotok con sus vuelos respectivos y él iba diciendo, ¿pero estás segura? Si no lo hacemos no pasa nada… y yo hacia como que no lo oía… y llego el día…

 

 

3 días en klotok en Borneo

 

DÍA 1 – Llegada a Borneo, visita a un campamento y viva en el klotok

Nos levantamos en nuestro (cutre) hotel de Semarang nos vino a recoger un taxi, incluido en el precio del hotel, y nos llevó al aeropuerto.

 

Tomamos el vuelo de Semarang a Pangkalan Bun de la compañia NAM Air que salia a las 10 de la mañana, iba con retraso (algo habitual en Indonesia) y llegamos sobre las 12 horas.

 

El aeropuerto de Borneo es muy curioso, y lo empezamos a comprobar en cuanto aterrizamos. Llegamos y estaba lloviendo, bajamos la escalinata del avión y a cada pasajero nos daban un paraguas para que fuésemos a la “terminal” (una pequeña habitación), y unos metros más allá ya estabas en la calle y allí esperando todos los receptores que venían a recoger a los turistas que iban a hacer la ruta por el río.

 

El nuestro también estaba, Dian, lo encontramos pronto, nos subió a un coche de un amigo (supongo) y nos llevo hacia el puerto.

 

NOTA: nosotros habíamos contratado el tour con Ary Widy pero parece algo normal en Indonesia (también nos pasó en Bali) que a pesar de contactar con un guía viene otro porque encuentra algo con lo que cobra más. Pero tanto en esta ocasión como el Bali el cambio no fue a peor, ambos guías substitutos fueron muy bueno.

 

Media hora más tarde llegamos al puerto y conocimos la que seria nuestra casa los próximos días, mucho mejor que nuestras expectativas. El capitán y cocinera que esperábamos tener se convirtieron en un matrimonio con dos hijos, el grande, de unos 15 años, ayudaba al padre con los amarres y nos hacia de camarero y la pequeña de 4 años, muy vergonzosa, siempre estaba con su madre y no se dejó ver mucho.

 

 

En el puerto Dian nos pidió el dinero que habíamos pactado, 5.500.000 rupias (366,66€) y pasamos unos minutos salimos del puerto para adentrarnos en el río Sekonyer que nos llevaría a conocer orangutanes en su hábitat natural.

 

Una vez en marcha nos sirvieron la comida, estaba todo buenísimo, y muy muy limpio.

 

 

Comimos tranquilamente y empezamos a degustar lo que era vivir en un barco, nos sentamos en las sillas y disfrutamos de las vistas, del viento, del sonido, el verde….

 

 

Y algo antes de las 15 horas llegamos a nuestra primera parada, el campamento Tanjung Harapan (este campamento se sitúa a unas dos horas del puerto).

 

 

Bajamos de nuestro klotok, pasando por el resto de klotoks que habían llegado antes, y nos introdujimos en la selva… pocos minutos después vemos que hay un alboroto de gente y es que un orangután iba caminando por el camino habitual de los turistas,  no quería acercarse a la plataforma donde les dejaban la comida porque parece ser que había otro macho dominante. Los rangers no quieren que los orangutanes sean tocados así que se aproximó a él y lo acompañó hacia el interior de la selva.

 

 

 

NOTA: Los orangutanes son animales salvajes y el contacto físico con humanos no es bueno, ni para ellos ni para nosotros. Ya sabes que nosotros seguimos los consejos de FAADA por lo que en ningún momento intentamos tocar a ninguno y espero que tú también lo hagas a pesar que veas otros turistas acercándose más de la cuenta.

 

El Tanjung Harapan es el menos bonito, los orangutanes están alejados, pero es impresionante porque es la primera vez que los ves. Aquí una prueba:

 

 

 

 

 

Estuvimos allí un rato y volvimos hacia nuestro klotok, donde nuestra cocinera nos había preparado plátano frito y Coca Colas fresquitas. ¿Fue maja o no fue maja? Nos lo comimos (aunque suene raro era la primera vez en mi vida que comía plátano y me encantó) y durante aquella tarde fuimos bordeando el río y nuestro guía nos iba mostrando monos narigudos, orangutanes (fuera de la plataforma) y otros animalillos de la selva. Cuando ya iba a oscurecer el capitán atracó el barco en el mismo “puerto” en el habíamos parado para ver a los orangutanes, allí dormiríamos.

 

 

 

 

Salimos del barco a dar un vuelta por el poblado, 3 casas, y volvimos a nuestro barco.

 

 

Una vez oscureció nos pusieron la cena, una sopa de fideos super sabrosa, y nos prepararon la cama para dormir, nos pusieron una mosquitera.

 

 

 

Aunque parezca raro, nos fuimos a dormir a las 19 horas, pero no dormimos mucho… Entre otras cosas fue motivado por ganas de hacer pis y miedo por salir de la cama (lo superé y con la supervisión de #ElCámaraResignado fui al baño en mitad de la noche), los ruidos de la selva (orangutanes incluidos) y que amaneció antes de las 5 de la mañana…pero fue una experiencia increíble.
 

 

DIA 2 – Visitamos dos campamentos y vivimos en el klotok

A las 5 de la mañana estábamos bien despiertos pero estuvimos disfrutando de los sonidos de la selva un buen rato, habíamos quedado con nuestro guía que a las 7 horas desayunaríamos y que emprenderíamos el camino hasta el siguiente campamento (Pondok Tangui) al que teníamos que llegar antes de las 9 de la mañana.

 

Puntualidad inglesa, a las 7 nos pusieron el desayuno, y como el resto de comidas estaba buenísimo: tostadas francesas, café con leche y bizcocho….

 

 

Y pusieron de nuevo los motores en marcha para conocer a más orangutanes, en el campamento Pondok Tangui. 

 

 

Llegamos a la hora prevista y de nuevo nos adentramos en la selva y nos acercamos hasta la plataforma donde estaban, en esta ocasión estaban más cerca que el día anterior, y era impresionante el detalle de sus caras, sus movimientos, un espectáculo. Cuando ves a un animal en su hábitat natural puedes observar la capacidad de supervivencia, los lazos madre-cria, la jerarquía,…

 

 

 

 

 

Cuando consideramos que habíamos estado suficiente tiempo volvimos sobre nuestros pasos y nos encontramos un orangután en el puerto, más bonitoooo. Parece ser que en este campamento es habitual que se acerquen al puerto.

 

 

Volvimos a nuestro barco y nuestra cocinera nos había dejado de nuevo la merienda post-orangutanes (que manera de comer!) y volvimos a ponernos en marcha hasta el tercer y último campamento, el Camp Leakey. 

 

 

En este caso les ponían la comida a las 14h, por lo que comimos (sin hambre) antes de las 12 horas porque a pesar de empezar a las 14h era el más alejado del puerto y había que andar bastante.

 

 

 

Después de comer descansamos un poco y bajamos del barco para conocer el museo de los orangutanes. El lugar era un poco de andar por casa, teníamos que ir descalzos y no había ni ventiladores ni aire acondicionado por lo que te morías de calor.

 

Salimos del museo y pusimos rumbo al tercer campamento de orangutanes (Camp Leakey), estaba a unos 20 minutos de caminata y es el que está más preparado para los turistas, tiene incluso bancos para sentarse.

 

Llegamos pronto y esto nos dio la oportunidad de sentarnos cerca de la plataforma y además ver otros animalitos de la selva.

 

 

 

A la hora prevista los rangers empezaron a llamar a los orangutanes (con un sonido característico) y empezaron a llegar, en esta ocasión más tranquilamente, uno pasó por encima de las cabezas de los turistas e incluso hubo tensión porque parecía que se caía.

 

 

 

 

Estuvimos un buen rato disfrutando, era nuestro último campamento y queríamos memorizarlo de por vida, y volvimos hacia nuestro klotok.

 

 

 

 

 

Nuestro avión del día siguiente salía muy temprano, a las 6 de la mañana, por lo que nuestro objetivo de aquella tarde era ir hasta el puerto y dormir allí.

 

NOTA: Si nuestro vuelo hubiese salido más tarde, aquella tarde la hubiésemos dedicado de nuevo a navegar por el río, hubiésemos dormido de nuevo en algún punto del río (con sus sonidos bonitos) y la mañana siguiente nos hubiésemos acercado hasta el puerto.

 

 

 

 

Dormir en el puerto no me hacia ninguna gracia, podría entrar cualquier persona y hacernos algo, pero nuestro guía nos dijo que el acceso al puerto estaba cerrado y que en la zona donde estábamos no podía entrar nadie. Intenté creérmelo y después de cenar nos acostamos. El punto positivo fue que como estábamos en puerto teníamos conexión 3g y pudimos hablar con la familia.

 

 

DIA 3 – El largo viaje de Borneo a Bali

Nos levantamos a las 4 de la mañana, podríamos habernos despertado algo más tarde y no desayunar pero quería poder volver a disfrutar de las french toasts que preparaba la cocinera, buenísimas!

 

Una vez desayunados y mochilas encima salimos de nuestro barco conectando con otros, y para salir del puerto tuvimos que cruzar por la terraza de una casa particular…todo muy curioso…

 

Nos recogió un coche que había concertado nuestro guía y llegamos al aeropuerto a tiempo pero… sorpresa! El aeropuerto está todavía cerrado.

 

Nos sentamos a esperar e iba llegando gente y el aeropuerto seguía cerrado (y no se veía movimiento dentro), nunca me había pasado esto. Abrieron las puertas del aeropuerto  a las 6.15 horas (15 minutos después de la hora prevista de la salida de nuestro vuelo)… muy raro todo… Entramos, decimos que llevamos solo hand luggage, nos dan los nuestras tarjetas de embarque para los 3 vuelos que teníamos que tomar aquel día y entramos en la sala de espera.

 

 

Volvimos a esperar y unos 30 minutos después embarcamos en el que seria nuestro primer avión de hélices del día y de nuestra vida.

 

 

En este primer vuelo fuimos de Borneo a Semarang (1:30h), en Semarang volvimos a pasar los controles de seguridad, esperamos y tomamos el segundo vuelo de Semarang  a Surabaya (1:10h), y volvimos a esperar, este segundo aeropuerto era más grande y estuvimos más rato, y a la hora prevista salío el tercer vuelo del día de Surabaya a Denpasar (Bali) (50 minutos).

 

NOTA: teníamos los 3 vuelos conectados, si hubiésemos perdido alguno de ellos por los retrasos habituales de Indonesia nos hubiesen recolocado en el siguiente.

 

 

Llegamos a Denpasar y nos recogió, después de un rato esperando, el que iba a ser nuestro guía en español para los próximos dos días (Mario Bali), nos cobró 300.000 rupias (20€) por el traslado del aeropuerto Denpasar a Ubud.

 

Estuvimos unas dos horas de trayecto y mientras este señor hablaba y hablaba a mi cada vez me caía peor, no voy a entrar en detalles pero me pareció machista y homófobo además de chulo y narcisista.

 

Durante el trayecto yo sabia que tampoco le estaba cayendo bien, por que le recordé todo lo que quería visitar al día siguiente y le dije que madrugaríamos lo que hiciese falta y tal, y él pasando de mi  y mirando todo el rato a #ElCámaraResignado.

 

Nos dejó en el hotel le dimos las 300.000 rupias y quedamos para el día siguiente (ambos) con malas caras. (Spoiler: al día siguiente no se presentó y nos envió a un guía inglés con el que nos lo pasamos muy bien y era muy agradable).

 

La sorpresa vendría cuando al llegar al hotel nos dicen que tenemos upgrade y que nos llevan a nuestra villa privada yuhuuu, pero de eso te hablaré en otro post.

 

Consejos varios para el tour en klotok:

  • La sabana saco que te aconsejaba en el post (MOCHILA PARA 15 DÍAS EN INDONESIA) es muy recomendable porque nuestra cama solo tenia una sabana bajera y por la noche refresca.
  • La ducha es algo rudimentaria y es posible que el agua venga directamente del río. Nosotros optamos por asearnos con toallitas húmedas y liquido higiénico.
  • El frontal nos fue muy útil para tener iluminación en la cama y para ir al baño por la noche.
  • Nos llevamos pastillas para la malaria, se aconsejan en esta zona de Indonesia pero no las utilizamos.

 

 

Espero que te haya gustado este relato de nuestros 3 días en el klotok por Borneo, si crees que nos hemos dejado algo que explicar déjanoslo en los comentarios y te contestaremos.

 

 

 

Autor

Viajera del 84. Aunque mis padres siempre me llevaban al pueblo, yo devoraba las aventuras por el mundo de Willy Fog. Viajo porque me hace mejor persona y ahorro dinero en psicólogo y clínicas de belleza.

Y aquí hablo de mis experiencias viajeras y os doy consejos para disfrutar al máximo de vuestros viajes.

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